Nomads Viajes

La situación actual de los vuelos de larga distancia: qué está pasando y qué esperar

En las últimas semanas hemos recibido muchas preguntas sobre vuelos, sobre todo para viajes a Asia y al Índico.

Es normal. La situación en Oriente Medio ha afectado directamente a la operativa aérea y, en nuestro caso, tiene bastante impacto porque la mayoría de rutas que utilizamos suelen pasar por Dubái, Doha o Abu Dabi.

Pero más allá de lo que se ha podido leer o escuchar, la realidad a día de hoy es bastante más estable de lo que puede parecer.



La operativa se ha reactivado, aunque con menos frecuencia

Ahora mismo, compañías como Emirates, Qatar Airways o Etihad están operando de nuevo con relativa normalidad.

No al nivel habitual, eso sí. Están trabajando aproximadamente entre un 30% y un 50% de su programación, lo que se traduce en menos vuelos disponibles.

Donde antes había varias opciones al día, ahora puede haber una sola, o incluso vuelos en días alternos. Pero hay un punto importante: los vuelos que están programados sí están operando.

Llevan ya semanas funcionando así, con protocolos de seguridad muy estrictos, y la operativa está siendo bastante consistente.





¿Se puede viajar con normalidad?

Sí. En estas últimas semanas ya tenemos viajeros volando a diversos destinos haciendo escala en Dubái, Doha o Abu Dabi y todo ha funcionado correctamente.

La diferencia no está tanto en si se puede viajar o no, sino en cómo se plantea el viaje.

Ahora hay menos margen que antes:

  • Menos opciones de horarios
  • Menos alternativas si algo cambia
  • Necesidad de cuadrar mejor las conexiones

El viaje sigue siendo viable, pero exige un poco más de precisión a la hora de organizarlo.



Por qué afecta más a unos destinos que a otros

Muchos de los destinos que trabajamos habitualmente, como Maldivas, Sri Lanka, India, Indonesia o Tailandia, dependen bastante de estas aerolíneas y de sus hubs.

Por eso, cualquier ajuste en su operativa se nota más.

Por otro lado, hay otros destinos que en este momento están siendo más sencillos a nivel de vuelos, como el Caribe o incluso Mauricio en algunos casos, porque permiten trabajar con rutas menos dependientes de esa zona.

No es que unos sean mejores que otros, simplemente el contexto actual hace que algunos viajes sean más directos de plantear que otros.





La tendencia es positiva

Si miramos cómo ha evolucionado la situación en las últimas semanas, el cambio es claro.

Se ha pasado de cancelaciones masivas a una operativa más reducida pero estable. Y poco a poco las compañías van aumentando frecuencias.

Todo apunta a que, si la situación se mantiene, la normalidad se irá recuperando progresivamente.

Mientras tanto, se sigue viajando. Menos volumen que en un escenario habitual, pero con viajeros moviéndose y llegando a destino sin problemas.



Una última idea

Ahora mismo no todos los viajes tienen el mismo nivel de complejidad en la parte aérea.

Pero eso no significa que no se pueda viajar, sino que es más importante que nunca entender bien cómo está funcionando la operativa y adaptar el viaje a esa realidad.

Porque al final, más allá del destino, lo que marca la diferencia es que todo encaje cuando el viaje empieza.